domingo, 12 de julio de 2009

Catálogo limitado de cosas infinitas.

Los números.
Las posibles combinaciones de letras, palabras, comas y puntos en los libros que fueron, que son y que serán.
Las insignificancias.
Los significados y significantes.
El tiempo, que no es infinito sino eterno y que eternamente será un misterio.
La inabarcable biblioteca de Borges.
Las interpretaciones e implicaciones de un gesto o una mirada.
La fe de los niños mientras son niños.
La ignorancia.
Los signos y los símbolos.
La voluntad de creer y los escrúpulos de la razón.
Las imprevistas consecuencias de nuestros actos.
Las imprevistas consecuencias de un pensamiento.
Los vicios.
El hotel de Hilbert y sus habitaciones circulares.
El amor de una madre hacia sus hijos.
La irrelevancia de la fama.
La irrelevancia del fracaso.
La preocupación por la fama y el fracaso.
La oscilación de un péndulo de Foucault fabricado por un belga que continuará aún después de la muerte del belga y de los belgas y de la destrucción inevitable de Bélgica y de la ineludible decadencia de la humanidad y de la tierra y de la expansión irremediable del universo, porque es la voluntad de Dios.
La verdad.
La mentira, que existirá mientras exista la verdad.
El anhelo de amistad, de amor y de placer.
La necesidad y el deber de la esperanza.
La inutilidad de este escrito.

4 comentarios:

Morella·~ dijo...

No difiero en ninguna de las enumeraciones.
Muy real, un gusto.

Un saludo.

Kutxi Romero dijo...

Se trata de una enumeración (siento atracción natural por las enumeraciones, será que me recuerdan al infinito, o que lo prefiguran) brillante desde todo punto de vista, empezando por el título y acabando (cuándo no) por el final. Sin mencionar, claro está, la maravillosa alusión a la biblioteca de Borges.

Verdaderamente extraordinario.

Un abrazo grande.

Kutxi.

Alury dijo...

¡Cuánta razón tienes!

La ignorancia es mil veces más interesante que la inteligencia. La inteligencia tiene límites, la ignorancia, no...

Un besoteeeeee

David Colina dijo...

Mi pana, me gustan las enumeraciones y esta en especial está bien lograda, con la referencia al maestro Borges.